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Homenaje a Eduardo Galeano

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 Homenaje a Eduardo Galeano
 
Uno de mis autores favoritos es Eduardo Galeano, pensador y escritor uruguayo, censurado por las dictaduras de Uruguay, Argentina y Chile. Si me preguntaran ¿Cómo definiría a Eduardo Galeano?, lo primero que se me ocurre es decir que no sería sencillo hacerlo. 
 
Hay muchos adjetivos que le van tan bien. Él, es simplemente como es, valiente, transparente, profundo, agudo, denunciante, rebelde ante un mundo que tiene tanto por mejorar.
 
Hoy he decidido a manera de homenaje hacer una entrevista ficticia, lo cual es totalmente irreverente, dado que yo, soy sólo un escritor silvestre que le admira, pero me tomaré el atrevimiento para hacerlo, con la única intención de darles a conocer a los lectores algunas de sus frases, que en caso de que ya las conozcan, me atrevo a decir, que son tan buenas, tan reales, tan profundas y agudas que vale la pena releerlas.
 
Aclaro entonces después de disculparme con ustedes y con el mismo Galeano, que mis preguntas son sólo un intento por acomodar cierta lógica a sus respuestas (las cuales son todas, frases auténticas de Galeano). 
 
Sin embargo estoy seguro que si esta entrevista ficticia, fuese verdadera, sus respuestas quizás serían diferentes y mucho más agudas, mismas que probablemente nos llevarían a otras reflexiones.
 
Así que así, sin más ni más inicio esta entrevista inventada por mí, pero con respuestas reales de Galeano:
 
¿Cómo se definiría a sí mismo? 
 “Soy un loco que sueña un mundo sin militares. Soy un loco enamorado de la vida”.
“Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable”
 
¿Para quién escribe usted?
“Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, que no saben leer o no tienen con qué”.
 
Entonces ¿no es usted un escritor de un determinado género?
“Por suerte creo que estoy fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano”.
 
 ¿Por qué ser rebelde? 
 “Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo”.
“Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común”.
 
¿Cree en la libertad? 
“Quien no está preso en la necesidad, está preso del miedo: Unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen”.
 
¿Cree usted que el miedo es una constante de nuestro tiempo?
“Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados”
 
¿Qué opina del hombre moderno y de la influencia de la tecnología en su desarrollo individual?
“Al Norte y al Sur, al Este y al Oeste, el hombre serrucha la rama donde está sentado”
“La Cibercomunidad naciente encuentra refugio en la realidad virtual, mientras las ciudades tienden a convertirse en inmensos desiertos llenos de gente, donde cada cual vela por su santo y está cada cual metido en su propia burbuja”
 
¿Podremos realmente cambiar? 
“Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de dioses, pero la verdad trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres”.
“El destino no está escrito, lo escribimos nosotros todos los días, todo el día”.
 
¿Entonces hay esperanza de que este mundo cambie para mejor?
“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”
“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizás desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable”.
 
¿Qué tan importante es la acción? 
“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.
 
¿Habrá entonces que perseguir nuestros ideales por más utópicos que parezcan?
“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos y el horizonte se corre dos pasos, camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”.
 

   Para mi sería un privilegio poder hacer una charla de café con Eduardo Galeano, y preguntarle tantas cosas, quizá algún día tenga la oportunidad de hacerlo, mientras tanto me quedo con mis preguntas inventadas y sus respuestas reales. Les recomiendo no sólo leerlo, sino escucharlo, porque para aquellos que nos gusta cuestionarnos cosas , sin duda alguna Galeano es de esos autores que nos aclara muchas cosas o mejor aún, que nos hace cuestionarnos a nosotros mismos y a nuestros paradigmas.

 

Galeano

 
Uno de mis autores favoritos es Eduardo Galeano, pensador y escritor uruguayo, censurado por las dictaduras de Uruguay, Argentina y Chile. Si me preguntaran ¿Cómo definiría a Eduardo Galeano?, lo primero que se me ocurre es decir que no sería sencillo hacerlo. 
 
Hay muchos adjetivos que le van tan bien. Él, es simplemente como es, valiente, transparente, profundo, agudo, denunciante, rebelde ante un mundo que tiene tanto por mejorar.
 
Hoy he decidido a manera de homenaje hacer una entrevista ficticia, lo cual es totalmente irreverente, dado que yo, soy sólo un escritor silvestre que le admira, pero me tomaré el atrevimiento para hacerlo, con la única intención de darles a conocer a los lectores algunas de sus frases, que en caso de que ya las conozcan, me atrevo a decir, que son tan buenas, tan reales, tan profundas y agudas que vale la pena releerlas.
 
Aclaro entonces después de disculparme con ustedes y con el mismo Galeano, que mis preguntas son sólo un intento por acomodar cierta lógica a sus respuestas (las cuales son todas, frases auténticas de Galeano). 
 
Sin embargo estoy seguro que si esta entrevista ficticia, fuese verdadera, sus respuestas quizás serían diferentes y mucho más agudas, mismas que probablemente nos llevarían a otras reflexiones.
 
Así que así, sin más ni más inicio esta entrevista inventada por mí, pero con respuestas reales de Galeano:
 
¿Cómo se definiría a sí mismo? 
 “Soy un loco que sueña un mundo sin militares. Soy un loco enamorado de la vida”.
“Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable”
 
¿Para quién escribe usted?
“Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, que no saben leer o no tienen con qué”.
 
Entonces ¿no es usted un escritor de un determinado género?
“Por suerte creo que estoy fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano”.
 
 ¿Por qué ser rebelde? 
 “Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo”.
“Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común”.
 
¿Cree en la libertad? 
“Quien no está preso en la necesidad, está preso del miedo: Unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen”.
 
¿Cree usted que el miedo es una constante de nuestro tiempo?
“Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados”
 
¿Qué opina del hombre moderno y de la influencia de la tecnología en su desarrollo individual?
“Al Norte y al Sur, al Este y al Oeste, el hombre serrucha la rama donde está sentado”
“La Cibercomunidad naciente encuentra refugio en la realidad virtual, mientras las ciudades tienden a convertirse en inmensos desiertos llenos de gente, donde cada cual vela por su santo y está cada cual metido en su propia burbuja”
 
¿Podremos realmente cambiar? 
“Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de dioses, pero la verdad trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres”.
“El destino no está escrito, lo escribimos nosotros todos los días, todo el día”.
 
¿Entonces hay esperanza de que este mundo cambie para mejor?
“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”
“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizás desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable”.
 
¿Qué tan importante es la acción? 
“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.
 
¿Habrá entonces que perseguir nuestros ideales por más utópicos que parezcan?
“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos y el horizonte se corre dos pasos, camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”.
 

   Para mi sería un privilegio poder hacer una charla de café con Eduardo Galeano, y preguntarle tantas cosas, quizá algún día tenga la oportunidad de hacerlo, mientras tanto me quedo con mis preguntas inventadas y sus respuestas reales. Les recomiendo no sólo leerlo, sino escucharlo, porque para aquellos que nos gusta cuestionarnos cosas , sin duda alguna Galeano es de esos autores que nos aclara muchas cosas o mejor aún, que nos hace cuestionarnos a nosotros mismos y a nuestros paradigmas.

 

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